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podcast de AS

Desde los relieves propagandísticos del Imperio romano hasta las oscuras calles que inspiraron Oliver Twist, la desprotección infantil ha estado presente a lo largo de la historia. Este recorrido por el pasado nos ayuda a comprender cómo surgieron los primeros sistemas de protección infantil y cómo evolucionaron hasta las iniciativas actuales, orientadas a garantizar una infancia segura y feliz.

Crónica de los sistemas de protección de la infancia

En el año 114, el emperador Trajano creó la Institutio Alimentaria, uno de los primeros programas públicos de bienestar social. Su objetivo era alimentar y proteger a niños pobres y huérfanos con el propósito de tener futuros súbditos y soldados sanos.

Hacia el año 400, Constantino I el Grande reforzó mediante leyes la acogida de niños expósitos y huérfanos en recintos de protección llamados orphanotropheia, encomendando su gestión a los obispos.

Durante siglos, las órdenes religiosas asumieron el cuidado de niños pobres, huérfanos y abandonados allí donde se extendía el cristianismo.

En el siglo XVIII, la Revolución Industrial agravó la situación de los menores: miles vivían abandonados en las calles y la explotación infantil se extendía. Al mismo tiempo, surgieron organizaciones humanitarias, muchas impulsadas por cristianos, para ayudar a personas vulnerables, especialmente a niños y niñas.

George Müller, pastor evangélico, conmovido por la situación de los niños en Bristol fue una figura clave del movimiento pionero de los centros de acogida para niños huérfanos y pobres. En 1836, él y su esposa acondicionaron su hogar para rescatar de la calle a 30 niñas. Dos décadas después, su obra contaba con cinco edificios para 2.000 menores y habían atendido a unos 122.000 niños, ofreciéndoles alojamiento, cuidado, educación y formación profesional para valerse por sí mismos al salir.

En Inglaterra surgieron también las baby farm, hogares donde mujeres predominantemente viudas cuidaban, a cambio de una prestación económica, a bebés que sus madres no podían criar. También ocultaban hijos no deseados o ilegítimos. Oliver Twist, el protagonista de la célebre novela de Charles Dickens, creció en un lugar similar. El modelo fracasó al convertirse en negocio y revelarse graves casos de abandono e infanticidio, lo que evidenció la falta de leyes que protegieran a la infancia vulnerable.

En Estados Unidos, a mediados del siglo XIX, Charles Loring Brace ideó una alternativa considerada como precursora del acogimiento familiar actual. 250.000 niños y adolescentes huérfanos, que se hacinaban en los orfanatos de Nueva York, fueron acogidos por familias de campesinos cristianos. El inconveniente era que no existían leyes que garantizaran el buen trato a los niños acogidos. 

El niño desprotegido es objeto, por fin, de atención a nivel global

A finales del siglo XIX surgió el concepto de desprotección infantil y la infancia comenzó a considerarse como una prioridad social: el niño era una persona vulnerable cuyos derechos debían protegerse mediante políticas de educación, salud y crianza. 

La protección de la infancia avanzó gracias a personas que propugnan nuevas respuestas ante problemas persistentes. Ese compromiso impulsó la creación de normas internacionales sobre los derechos del niño.

  • 1874:  El Reverendo Benjamín Waugh funda, en el Reino Unido, la NSPCC (Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los Niños) dedicada a proteger a los menores de la crueldad y la negligencia.
  • 1959: la ONU aprueba la Declaración de los Derechos del Niño, que reconoce derechos básicos para todos los menores sin distinción. En este avance influyó enormemente Eglantyne Jebb, una incansable activista cristiana, fundadora de Save the Children.
  •  1962: Las investigaciones médicas y la definición del Síndrome del niño maltratado por Henry Kempe ayudaron a forjar el concepto actual de desprotección infantil.
  • 1989: La Convención sobre los Derechos del Niño consolidó la protección de los menores frente al abandono, el maltrato y la negligencia. 
  •  2006: UNICEF y la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito establecen las herramientas para evaluar y reformar los sistemas de justicia juvenil.

 Estas y otras normas internacionales han sido esenciales para orientar y evaluar reformas estructurales en la justicia infantil y juvenil en todo el mundo.  

Desde Alianza Solidaria trabajamos para proteger a la infancia en riesgo, impulsando acciones que defienden sus derechos, fortalecen sus entornos de protección y promueven la justicia, inclusiva y centrada en su bienestar.

Conoce más sobre nuestro trabajo y súmate a la construcción de un futuro donde cada niño y niña pueda crecer libre de violencia y con oportunidades reales.  Haz clic en este enlace. 

Alianza Solidaria
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