Historia
En Perú, 10 de los 27 millones de habitantes son menores de 17 años, y de éstos, el 60% vive en situación de pobreza. Peor es la situación si nos centramos en las zonas rurales, donde los niños de las comunidades quechuas aún tienen menos oportunidades, la tasa de desnutrición infantil llega allí al 33%.En estas mismas áreas, 4 de cada 10 niños menores, entre 6 y 11 años, trabajan a la vez que estudian, y la misma cantidad de niños quechua tiene atraso escolar, es decir, cursan grados por debajo de los que les correspondería por su edad.

La red educativa estatal en estas zonas es escasa y la geografía (en plena cordillera de los Andes) no ayuda: los niños de Primaria tienen que caminar en muchos casos más de una hora para llegar a un centro educativo. Otros obstáculos son la lluvia, el frío, el idioma (los niños hablan quechua pero la enseñanza es en castellano) y los peligros del camino, por lo que los padres retrasan la edad de entrada al colegio de sus hijos a los 7, e incluso 8 años de edad, en muchos casos. No es mejor la situación de los pequeños entre 3 y 5 años, que no tienen acceso a centros de educación infantil, lo que supone un agravio comparativo respecto a los niños de las ciudades.
En el año 2003 el equipo de Turmanyé visitó la Comunidad «24 de Junio», una comunidad campesina indígena de habla quechua que se encuentra a 4.000 m.s.n.m y a unos 30 Km de la ciudad de Huaraz. Esta comunidad abarca varios pueblos, Canchakuta, Rodeo Corral, Tuyo, Matara, Chincay, Canshan y Huauyahuillca, que están ubicados en una zona clasificada de extrema pobreza. El medio de vida de su población es la agricultura familiar siendo básicamente destinada al autoabastecimiento. Se observó que los niños pequeños acompañaban a sus madres a pastar los animales y tenían una alimentación muy deficiente (comían al salir de casa muy temprano por la mañana, y no volvían a recibir nada hasta regresar del campo, ya entrada la noche). No contaban con juguetes y tampoco recibían ningún tipo de estímulo educativo. Cuando el equipo de Turmanyé llegó allí carecían totalmente de servicios básicos como agua potable, luz, centros sanitarios y educativos.
Después de conocer de primera mano este contexto, Turmanyé vio la necesidad de abrir Centros de Educación Inicial (Pre-Escolar), dirigidos a estos niños, y plantear un Programa de Apadrinamiento para poder lograr los recursos necesarios. La respuesta de muchos padrinos en España fue generosa, y así se pudo poner en marcha un primer centro en Canchakuta, donde se les brinda educación tanto en quechua como en castellano.
Al empezar a funcionar este primer centro, sin embargo, no todo salió como se esperaba. Faltaban los niños, y a lo largo del primer año asistía sólo un alumno o como mucho dos, por lo que la profesora muchas veces se encontraba sola en el aula, sin alumnos. El equipo puso la situación en manos de Dios y la respuesta fue que había que ser perseverantes: “no nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos si es que no desmayamos”. En obediencia a esta palabra la escuela inició su segundo año escolar, y el resultado fue que la actitud de los padres empezó a cambiar claramente: más de 15 niños empezaron a asistir.
En estos momentos este centro cuenta con 32 niños matriculados, con un comedor escolar donde los pequeños desayunan y almuerzan. Además, gracias a una generosa donación, incluso se está poniendo en marcha un huerto y granja escolar.
A este primer Centro se han ido sumando otros. En virtud del acuerdo establecido con la Secretaría de Educación, Turmanyé inicia la labor y cuando el Centro ya está desarrollado y funcionando el Estado se hace cargo del mismo y nosotros empezamos a trabajar en un nuevo lugar donde no haya escuela. De tal manera que hoy día se cuenta ya con cinco Centros de Educación Inicial funcionando a lo largo de la Cordillera Negra.
En esta comunidad se ha trabajado también (junto con la población), para mejorar las condiciones de vida. Actualmente ya se cuenta con agua potable, un pequeño Centro de Salud rural y 5 Centros de Educación Inicial (preescolar y primaria). Se han llevado a cabo varios proyectos de alfabetización de adultos y de desarrollo productivo y capacitación para mujeres que desean aprender un oficio.



