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Alianza Solidaria continúa colaborando con la organización TFF, que trabaja, entre otras cosas, para ayudar a refugiados a superar la difícil situación de tener que empezar de cero en una tierra que no es la tuya, lejos de tus seres queridos.

Uno de sus proyectos ha sido un retiro para niños y adolescentes sirios que ahora viven como refugiados en el Líbano. Veintiséis niños y jóvenes participaron en este retiro, en el que, bajo el lema “Fe, esperanza y amor”, pudieron orar y adorar al Señor juntos; compartir sus experiencias; expresar sus sentimientos; aprender cómo superar el trauma y también pasar ratos muy divertidos.

Detrás de cada niño o adolescente que forma parte de este proyecto para refugiados de Alianza Solidaria, hay una historia de vida por conocer, que hoy os acercamos, para que conozcáis un poco más a aquellos que se benefician de la generosidad de vuestras donaciones.

Como Aziza, una niña de Aleppo, que llegó a Líbano, huyendo de una guerra que consume su ciudad.

Los terroristas invadieron su casa, para llevarse a sus 2 hermanos mayores como soldados. Su madre consiguió convencerles para que solo se llevaran al mayor, y después de muchas semanas sin saber de él, les dijeron que había muerto.

Toda la familia, incluida Aziza, fueron a buscar su cuerpo en la pila de cadáveres que había en la zona, esperando encontrarle. Pero, para su sorpresa, un vecino había rescatado a su hermano y lo había escondido en su casa.

Desgraciadamente, al vecino lo mataron por hacer eso, aunque su hermano consiguió huir.

Aziza dibujó algo caótico que rodea a un cuerpo que está dentro de un ataúd, que refleja la situación vivida por ella.

Otro de los participantes en el retiro de TFF es Amín, un niño kurdo de 13 que huyó del Norte de Siria con su familia.

Los voluntarios de TFF encontraron a Amín trabajando en la construcción, y les contó que estaba trabajando para poder pagar las medicinas que su madre necesitaba para sus problemas de riñón.

Cuando le propusieron asistir al retiro, Amín estaba muy interesado, pero pensaba que su jefe no le iba a dejar. Los voluntarios le convencieron y además pagaron a Amín el sueldo de esa semana en la que no iba a trabajar.

Durante el retiro, cuando le pidieron que dibujara un deseo, Amín dibujó un barco porque, dijo, que le gustaría poder viajar a algún sitio lejano de la guerra.

Jhoebi de 14 años de edad dijo «La cruz ahora representa para mí, la muerte y el cementerio»

Edhi de 13 años dijo «Siento dolor de perder a mi amado país»

Estos sólo son unos ejemplos de las muchas historias de niños y adolescentes refugiados que escuchan cada día el equipo de trabajo del ministerio.

Desde Alianza Solidaria os agradecemos vuestra generosidad, que nos permite seguir apoyando proyectos como este, y que esperamos poder seguir haciéndolo.

Ayúdanos a seguir apoyando a estas personas. Puedes colaborar con 5€, 10€, 15€

 

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