Sembrando huertos, cosechando vidas

En 2020 pusimos en marcha este proyecto, donde participaron 20 familias, actualmente el 80% de ellas ya cuenta con sus huertos, donde cultivar sus propios alimentos. Debido a los buenos resultados conseguidos, queremos continuar capacitando  a más familias venezolanas con problemas de desnutrición, y a iglesias que ofrezcan atención a familias vulnerables, ayudándoles a gestionar la crisis utilizando sus propios recursos.

Para ello se les proporcionarán semillas, y los conocimientos necesarios, para cultivar huertos de los que extraer hortalizas y leguminosas, principal fuente de vitaminas, minerales y proteínas vegetales de gran calidad.

Objetivo

Capacitar a 37 familias (130 niños) con problemas de desnutrición, y a líderes de iglesias, para que adquieran conocimientos y habilidades en la producción de sus propios alimentos mediante el cultivo de hortalizas y leguminosas, para ellos y para su comunidad.

¿Cómo lo vamos hacer?

1. Seleccionando a los beneficiarios que cumplan dos criterios:

    • Que tengan acceso adecuado a agua.

    • Vivir en zonas con dificultades para adquirir alimentos pero que dispongan de terrenos (pequeños o medianos) considerados fértiles​

2. Proporcionando las herramientas para el cultivo, semillas, fertilizantes naturales y productos para la prevención del plagas, y demás recursos necesarios para el sembrado y cuidado de los huertos

3. Ofreciendo a las familias seleccionadas formación, asesoramiento y seguimiento personalizado de un experto en todas las fases del proyecto. Se pretende hacer un seguimiento de al menos 3 cultivos para enseñar también a generar las semillas propias.

4. Ofreciendo acompañamiento emocional y espiritual a las familias, durante y después del proceso.

Impacto del proyecto

  • 130 niños y 50 adultos alcanzan niveles adecuados de nutrición, salud y seguridad alimentaria
  • Empoderar a la población mediante la implantación de un sistema de autogeneración de alimentos básicos para su propio beneficio y el de su comunidad
  • Disminuir el gasto en alimentos básicos de 37 familias
  • Generar un efecto multiplicador mediante la creación de una Guía de buenas prácticas y vídeos que ayuden a capacitar a más familias cómo cultivar sus propios huertos a través de la experiencia adquirida

Más Información

Situación-pobrezaSituación Socio-económica de Venezuela

A la situación de crisis política y económica que ha estado viviendo Venezuela, y que ya tenía a un tercio de su población en situación de inseguridad alimentaria, se ha unido ahora la pandemia del coronavirus. Si la consecuencia directa de la pandemia ha sido agravar el problema del hambre en muchos países, uno de los más seriamente afectados ha sido Venezuela. Los niños se han visto especialmente perjudicados porque la poca, o nula ingesta de proteínas, vitaminas y minerales, no les está permitiendo alcanzar el desarrollo normal acorde a su edad.

A modo de ejemplo, la deficiencia de vitamina A repercute en la bajada de sus defensas, que unido a una vacunación incompleta, o inexistente, de enfermedades prevenibles, ha incrementado la aparición de enfermedades como el sarampión, la varicela, las paperas, la tos ferina, el tétanos… llegando en muchos casos a desenlaces mortales. A ésta hay que unir las consecuencia de otras deficiencias.

¿Dónde se desarrollará el proyecto?

Los huertos se desarrollarán en las localidades de Guacara, Maracay, San Joaquín, Libertador, Barlovento, Los Teques, Charavalle y Cartanal (Estado Miranda y Estado Carabobo) donde más evidencias se tienen de la dificultad de las familias para adquirir alimentos.

Beneficiarios: 130 niños (37 familias)

Costo del proyecto por familia: 270 euros

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Huertos familias familias Montoya

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